Un ex agente de la policía filipina, identificado como Rolando Mendoza, secuestró hoy un bus en Manila que transportada a 25 turistas, la mayoría de Hong Kong, y durante 13 horas amenazó con matarlos si es que no lo reponían en su cargo.
Sin embargo, durante las primeras horas del plagio el portavoz de la Policía Nacional, Agrimero Cruz, indicó que tres mujeres y tres niños fueron liberados por Mendoza y trasladados luego a las dependencias policiales para que aportasen información.
Una de las liberadas fue una madre que salió del vehículo llevando de la mano a sus tres hijos pequeños y a quienes cerca de la puerta del vehículo aguardaban dos negociadores de la Policía.
Después, el secuestrador liberó a otro rehén, un hombre de mediana edad que dijo ser diabético, y al que dejó ir a cambio de que las autoridades suministrasen agua y alimentos.
Luego fueron puestos en libertad otros dos rehenes filipinos, el guía-intérprete y un fotógrafo, Danilo Negrín, de 64 años, de modo que eran 16 las personas permanecían cautivas en la recta final del secuestro.
OPERACIÓN RESCATE
Según informó la televisora local, la Policía logró ingresar al vehículo y una agente abatió al secuestrador de un disparo en la cabeza.
Según informó la televisora local, la Policía logró ingresar al vehículo y una agente abatió al secuestrador de un disparo en la cabeza.
Las imágenes mostraron un cuerpo, al parecer del captor, colgando hacia fuera por la puerta delantera. También se vio a algunos rehenes saliendo por la puerta trasera.
No está clara la situación del resto de rehenes. Según los primeros informes, al menos siete se encuentran en buen estado. Algunas fuentes indicaron que otros dos fueron heridos durante la operación.
EXTORSIÓN Y CONSUMO DE DROGAS
Rolando Mendoza fue expulsado definitivamente del cuerpo el pasado enero junto a otros cuatro agentes por la Defensora del Pueblo de Filipinas.
Rolando Mendoza fue expulsado definitivamente del cuerpo el pasado enero junto a otros cuatro agentes por la Defensora del Pueblo de Filipinas.
El ex inspector extorsionó hace dos años a un ciudadano filipino, Christian Kalaw, al que exigió 20.000 pesos (unos 444 dólares, 349 euros) por permitirle aparcar en un lugar prohibido, conducir sin licencia y consumo de drogas.
De acuerdo con el citado informe policial, el ex oficial y otros tres agentes obligaron a Kalaw a tragarse un sobre lleno de metanfetamina hidroclórida, una droga alucinógena de extendido consumo en el sudeste de Asia.










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